Perfumista
Contraste y tensión como principio creativo. Sus fragancias juegan con polaridades —oscuro/luminoso, dulce/amargo— para crear identidades olfativas de gran carisma e impacto inmediato.
Hay perfumistas que cambian el gusto de una época. Nathalie Lorson hizo exactamente eso en 2014, cuando el Black Opium de Yves Saint Laurent llegó a las perfumerías con una propuesta inédita: café oscuro, flores blancas y una sensualidad nocturna que nadie había combinado de esa manera antes.
Lorson se formó en química en la Universidad de Versailles antes de incorporarse a IFF (International Flavors & Fragrances), la empresa de materias primas y creación de fragancias donde ha desarrollado toda su carrera. Dentro de IFF trabaja para las grandes casas de moda y cosmética, con un catálogo que incluye nombres como YSL, Lancôme y Armani.
Su principio creativo es el contraste: luz contra oscuridad, dulce contra amargo, diurno contra nocturno. En el Black Opium esa tensión alcanza su máxima expresión: la oscuridad del café choca con la luminosidad del jazmín y la flor de naranjo, creando una fragancia que funciona exactamente porque sus ingredientes no deberían funcionar juntos. Una década después de su lanzamiento, sigue siendo uno de los perfumes femeninos más reconocibles e imitados del mercado.
Formación
Licenciada en química por la Universidad de Versailles. Perfumista senior de IFF (International Flavors & Fragrances), París.
Casas con las que ha trabajado
Creaciones destacadas
Sus fragancias en RankingPerfumes 1
Lo que nadie más cuenta
Black Opium ha generado más de una veintena de variantes y ediciones especiales desde su lanzamiento en 2014, un récord para una fragancia femenina moderna. La mezcla de café y flores blancas que Lorson popularizó ha inspirado a decenas de perfumistas a explorar el café como ingrediente central en perfumería femenina.