JP

Perfumista

Jacques Polge

Francés · 1943

Continuidad con relevancia: evolucionar la identidad Chanel para cada nueva generación sin perder los valores fundacionales de la casa. La elegancia como invariante, la modernidad como variable.

Durante treinta y ocho años, Jacques Polge fue el guardián del olfato de Chanel. Desde 1978 hasta 2015, cuando su hijo Olivier tomó el relevo, Polge decidió qué olía Chanel, qué añadía a su legado y qué protegía de los excesos del mercado. Fue, en palabras de quienes lo conocieron, el custodio más discreto y más influyente de la perfumería de lujo del siglo XX.

Polge nació en Grasse en 1943, en el corazón geográfico de la perfumería francesa. Estudió química y perfumería antes de incorporarse a Chanel, donde encontró un entorno que le permitió trabajar sin las presiones comerciales habituales. En Chanel, el tiempo del perfume es diferente: las fragancias se desarrollan durante años, los ingredientes no tienen precio limitante, y la marca tiene la paciencia que pocas casas del mundo se pueden permitir.

Su obra es pequeña en número y enorme en impacto. Coco (1984), Egoïste (1990), Allure (1996), Coco Mademoiselle (2001): cada uno de estos perfumes redefinió la identidad de Chanel para una nueva generación sin traicionar los valores de la casa. Coco Mademoiselle, en particular, es su obra más accesible y su mayor éxito comercial: un floral oriental que sigue siendo el perfume femenino de firma más vendido del mundo más de dos décadas después de su lanzamiento.

Formación

Formado en química y perfumería en Grasse. Perfumista en jefe de Chanel desde 1978 hasta 2015 (37 años). Padre de Olivier Polge, su sucesor en la casa.

Casas con las que ha trabajado

Chanel (perfumista en jefe 1978-2015). El perfumista con el mandato más largo en la historia de una gran casa de moda.

Creaciones destacadas

Lo que nadie más cuenta

Jacques Polge es el único perfumista en la historia que entregó su puesto directamente a su hijo en la misma maison. Olivier Polge tomó el relevo en 2015, creando la única sucesión padre-hijo en la historia de la alta perfumería de lujo. Coco Mademoiselle lleva más de dos décadas entre los tres perfumes femeninos más vendidos del mundo.