Perfumista Calice Becker

Perfumista

Calice Becker

Francesa · 1959

Mi trabajo es traducir emociones en moléculas. Las mejores fragancias son las que hacen sentir algo a quien las lleva sin que sepa exactamente por qué.

Calice Becker es una de las perfumistas más influyentes y reconocidas de la industria desde los años noventa. Nacida en Francia en 1959, se formó en química y farmacia antes de dedicarse a la perfumería, donde encontró el campo en el que su sensibilidad para los florales y los orientales encontraría su máxima expresión. Trabajó durante décadas como perfumista principal en IFF, donde desarrolló su obra más reconocida.

Su nombre está asociado indisolublemente a J’adore de Dior (1999), un floral blanco y dorado que se convirtió en uno de los diez perfumes más vendidos del mundo y que redefinió la feminidad en la perfumería mainstream de fin de siglo. Pero eso es solo el caso más conocido de un trabajo que abarca cientos de creaciones para casas que van desde el gran lujo hasta el nicho más sofisticado.

Su colaboración con By Killian —la casa fundada por Kilian Hennessy en 2007 como expresión del lujo ultra-exclusivo con raíces en la familia del cognac Hennessy— le permitió explorar el floral de manera más experimental y sin las restricciones del mercado masivo. Para By Killian creó varias fragancias de la colección, incluida Love, Don’t Be Shy, que se convirtió en uno de los éxitos de la casa, y composiciones más íntimas que demuestran su versatilidad.

A lo largo de cuatro décadas, Calice Becker ha demostrado una capacidad inusual para crear fragancias que son simultáneamente accesibles y sofisticadas, comerciales y artísticas. Su legado en la industria es el de alguien que supo que el gran floral no tenía por qué sacrificar complejidad para alcanzar al gran público.

Formación

Estudios de química y farmacia. Perfumista principal en IFF durante décadas.

Casas con las que ha trabajado

Dior By Killian y decenas de casas de lujo y mainstream a través de IFF

Creaciones destacadas

Lo que nadie más cuenta

Calice Becker formuló J'adore en un momento en que los florales blancos dominaban el mercado pero tendían a la frialdad clínica. Becker introdujo notas de champaca y fruta que añadieron calor y sensualidad a la fórmula, creando algo que sonaba a conocido pero que era completamente nuevo. Ese perfume lleva más de veinticinco años siendo uno de los más vendidos del mundo.