Perfumista
Lo oscuro no tiene por qué ser inaccesible. La complejidad puede coexistir con la usabilidad.
Dave Apel es un perfumista de IFF cuya carrera se ha desarrollado principalmente en el campo de las fragancias de lujo con vocación oscura: florales que no son suaves, orientales que no piden disculpas, composiciones que reclaman atención. Su capacidad para trabajar con ingredientes de gran presencia —pachulí, incienso, notas de trufa, extractos florales oscuros— sin que las composiciones resulten aplastantes lo distingue como un técnico de primer nivel.
Su obra más conocida y de mayor impacto es Black Orchid de Tom Ford, lanzada en 2006 como la fragancia fundacional de la línea de perfumería propia del diseñador americano. El encargo era ambicioso: crear algo que capturara la estética Tom Ford —glamour oscuro, sensualidad adulta, lujo sin concesiones— y que al mismo tiempo funcionara comercialmente. Apel lo logró con una composición que combina trufa negra, ylang-ylang y bergamota en la apertura, flores oscuras y chocolate negro en el corazón, y un fondo de pachulí, sándalo e incienso que puede durar dos días.
Lo que hace a Black Orchid técnicamente notable es que Apel consiguió hacer algo denso y complejo que resulta, sin embargo, usable. No es un perfume de nicho experimental; es una fragancia de lujo accesible que tiene la ambición de la perfumería artesanal. Esa tensión entre el lujo masivo y la complejidad artesanal es el logro central de su obra más conocida.
Como la mayoría de los perfumistas que trabajan con casas de diseñador, Apel rara vez recibe el reconocimiento público que merece. Tom Ford no divulga oficialmente la autoría de sus fragancias, lo que deja a los creadores en la sombra de la marca que los contrata.
Formación
Perfumista en IFF (International Flavors and Fragrances).
Casas con las que ha trabajado
Creaciones destacadas
Sus fragancias en RankingPerfumes 1
Lo que nadie más cuenta
Black Orchid fue la primera fragancia lanzada bajo el nombre Tom Ford y estableció el ADN visual y olfativo de toda la marca de perfumería. El frasco negro lacado, diseñado por el propio Tom Ford, es uno de los objetos de diseño más reconocibles de la industria del lujo.